Muchas empresas en crecimiento llegan a un punto donde algo importante debe hacerse, pero no está claro cómo llegar ahí.
Ahí es donde suelo trabajar.
Me siento en casa en entornos ágiles: equipos pequeños, construir cosas que los clientes realmente quieren y lanzar rápido.
Desde formar parte de una startup autofinanciada en su fase de crecimiento de 80 a 1.000+, hasta nueve años rentables dirigiendo una agencia digital, y luego una empresa SaaS Serie A fortaleciendo calidad de producto y contratación comercial, el hilo conductor es el mismo: hacer que lo importante suceda.
Pienso como dueño: aceptar restricciones, mantener foco en resultados y no poner excusas.